12/25/2008

Sorpresa "treintañera"

Cumplí los 30 en Temuco. Y ayer pasado el medio día me llegó mi regalo más sorpresa.
Sonó el timbre, abrí la puerta y era mi esposo... y yo imaginándolo solito en Santiago y él volando a Temuco.
Es un pesado me hizo pensar que no lo vería, pero es un pesa'o jugado y fue re-lindo que llegara de sorpresa.
Acá no le teníamos regalo porque no sabíamos que venía, pero igual salió algo y en fin... estoy contentita y ahora mi amor va volando de vuelta y yo no sé aún bien que día volveré.
Feliz Navidad atrasada ya a esta altura.

12/01/2008

Este 25 de diciembre cumplo...

Estoy leyendo Treinta años de Carmen Boullosa, claro voy a paso de tortuga, igual como leí Memorias de una sobreviviente de Doris Lessing, que terminó desconcertante como es casi todo el texto y más... es decir, el final estaba al tono de la historia y más. Debo aclarar que la lentitud en la lectura se debe nada más y nada menos que al hecho de estar después de los textos de análisis curricular, de ciclo vital y del taller de práctica y por defecto también a la cola de los trabajos que esos ramos me dan.
En un principio pensé que Treinta años sería "fome", razonamiento que sólo se sustentaba en prejuicios (lo compre en oferta, no conocía a la autora), además que es un libro de un estilo de contraste absoluto con el de Doris Lessing, sin embargo, estoy súper contenta con la historia, medio inquietante, medio nostálgica y llena de erotismo, me hace recordar mi niñez y es muy recomendable para los 30 años tal como su título.

10/23/2008

Era lo "vintage"

Lo he descubierto al fin, el sentido de la nostalgia, el por qué de este sentimiento invasor y prolongado que me ha atormentado (en un buen sentido) durante tanto tiempo.
Entre paréntesis: espero que quienes tienen interés en que redacte otra cosa (me incluyo) cuando lean esto no sean capaces de asociar la fecha en que lo escribo, con la situación crítica que hoy vivimos, en resumen, que no se enojen porque me distraigo 30 minutos.

Continúo, decía que descifré el misterio de mi nostalgia, la razón de mi conexión exagerada con recuerdos tan ligeros, y es que, una de las mayores características del cachito de Europa que conocí, es su vejez arquitectónica y el partido que se le saca a ésta. Es decir, los centro urbanos, si bien tienen todas las comodidades que conocemos y más, mucho más (buenos paraderos, agradable transporte, buenos basureros, receptores de pilas, luminarias hermosas y mucho aseo...), no tienen grandes tiendas que sean invasoras a la línea arquitectónica, lo que produce armonía, por su parte, la armonía ayuda a calmar, la calma evita el estrés y la falta de estrés produce satisfacción, pero no: nostalgia. ¿Cuándo se produjo la nostalgia que me mantiene amarrada al recuerdo recurrente y desconcentrante?
Cuando ingreso a los negocios en Granada y en Málaga. Porque no existen las cadenas de farmacias que hayan arrasado con todo lo tradicional imponiendo una línea única de decoración y de estética que no rememora nada, sino que cada farmacia es un cuento, es un almacén, con su mostrador de madera, sus estantes atiborrados y su farmacéutico parlanchín. Son muchas igual que acá, pero sólo se identifican del resto de la arquitectura por una Cruz de Malta de luz verde o roja. Ellas como todo el comercio y los servicios son parte de un todo, una arquitectura como la que aquí se podría apreciar, si no estuviera tan sucia, en calle Maturana (Barrio Concha y Toro), por ejemplo. Y bueno, es eso lo que me recuerda a mi infancia en Temuco, el Temuco anterior a la era del arrase, la destrucción y la imposición.
El haber ingresado a una ferretería en Málaga, tan pequeña y tan surtida, con su dependiente tan amable y servicial, con ese despelote de artilugios puestos como sea y por todos lados y nuevamente el mesón- vitrina de madera y vidrio, me llevó quizás a despejar el lugar de mis recuerdos mejor atesorados: la infancia. Y el valor "social" que tenían la ferretería y la farmacia a pesar de lo poco estilosas que pudieran ser a los ojos de un modernista empedernido, les dio valor a esos recuerdos, les dio sentido, porque todo lo que vi en esas ciudades del sur de España tenía cierta relación con lo que viví los primeros años de mi vida en el sur de Chile.
Puede sonar muy rebuscado, pero es real, allá el tiempo y el progreso han pasado sumando tecnología y por ende, calidad de vida, pero no arrasando el patrimonio histórico- cultural, lo que desde mi punto de vista, es enormemente rescatable, valioso y atesorable, porque somos lo que hemos vivido y ninguna imagen del recuerdo es tan viva como nuestra historia en el mundo artificial real y presente.
La cohesión entre avances tecnológicos y la valoración de nuestra historia, que presencié en ciudades como Granada y Málaga e incluso Barcelona, es lo que no tiene precio y lo que se quedó presente por sobre todas las cosas y me lleva una y otra vez a revivir el viaje.

9/21/2008

La cámara (2)

Antes de viajar, sólo unas horas antes, nos compramos otra cámara, una Nikon con la ilusión de tener mejores recuerdos de los lugares por conocer. La verdad es que el capricho era más bien mío, pero en fin.
Resulta, como es obvio, que los mejores lugares fueron fotografiados con la cámara nueva. Lugares como: L'aquarium de Barcelona que tanto gustó a Darío, la Casa Batlló de Gaudí que tanto nos encantó a los tres, El Hospital de La Santa Creu I Sant Pau que es patrimonio de la humanidad o el Castillo de Gibralfaro en que Darío flipó, hasta que... en el Jardín Majorelle de Marrakech se cayó y no contenta con eso, rebotó dos veces y se estropeó el lente. Adiós cámara nueva.
Entonces, le pusimos la tarjeta de memoria a la cámara Kodak, pues la de ésta ya estaba llena, entre otras cosas con fotos de mi sobrino y su cumpleaños.
Bueno, ya con la cámara nueva estropeada, seguimos tomando fotos con la de siempre y la última foto que tomamos fue a Darío en el aeropuerto de Roma... después de eso, ni mi esposo, ni yo sabemos que pasó con ella. O sea, se nos perdió la cámara vieja con la tarjeta de memoria más grande y las mejores fotos y nos quedamos con la nueva, estropeada y con la tarjeta de memoria enana.
Por lo tanto, igual tengo una que otra foto... y aún tengo una pequeñita esperanza de recuperar la otra, cómo... igual como se llega a Roma. Ingrid, ahora tú también podrías unirte a esa esperanza :P
Estas fotos son todas de Granada: 1) en la parada de autobuses, 2) en la Casa-cueva en que nos alojamos, 3 y 4) en el Albaicín (o Albayzín) y 5 y 6) en la Alhambra y el Palacio de Carlos V.

9/19/2008

De vuelta en Chile

Sí, me pegué una escapadita el día 4 de septiembre y regresé este 18 de septiembre. Nuestro destino: Barcelona.
La primera escala fue en Sao Paulo, donde un escáner de maletas divisó una tesora, yo insistía no tenía ninguna tijera, la oficial insistía que sí y cuando dijo que parecía escolar, recordé el estuche de mi hijo y como era escolar la dejaron pasar.
La entrada a la unión europea la hicimos en la segunda escala: Milano, lo primero que se nos dijo fue: primera vez en Europa (el pasaporte estaba en blanco) y el tono era de sospecha, pero como teníamos un montón de papeles que acreditaban que no queríamos quedarnos allá, pasamos sin problema.
Nuestro primer susto fue con una maleta que demoró mucho en aparecer y justo cuando la fuimos a pedir a la oficina correspondiente, llamaron ahí que la habían encontrado perdida y nos la entregaron.
Llegamos el 5 de septiembre a medio día a Barcelona y nos esperaba la mujer de mi primo... no la conocíamos pero ella nos reconoció enseguida.
En Barcelona estuvimos hasta el día domingo 7, entonces vino mi segundo susto porque llegó la hora del bus a Granada y mi esposo no aparecía (andaba en un Foro al que había sido invitado), sin embargo, yo no estaba dispuesta a perder pasajes y hotel, y decidí irme sola y que él se fuera después y nos encontrara allá, pero cuando ya había que subirse al bus, apareció y viajamos toda la noche.
En Granada tomamos un autobús para el lado contrario y nos hicieron un citytour improvisado antes de llevarnos al "hotel". Dormimos dos días en una Casa-cueva del Sacromonte para después viajar a Málaga donde sólo estuvimos una noche y tomamos un bus a Algeciras, límite sur de España. Aquí tomamos el Ferry que hizo vomitar mucho a Darío, a Tánger (Marruecos) donde no dormimos, sino que tomamos el tren nocturno (11 horas) a Marrakech. En Marrakech estuvimos 3 noches en un Ryad (hotel) de la mezquita, y en uno de esos días nos escapamos a Essaouira en taxi, 3 horas de ida y 3 de vuelta.
De Marrakech tomamos el tren a Casa Blanca, donde dormimos una noche pues de ahí salía el avión a Barcelona para ya volver a Chile.
Sin embargo, perdimos el avión a Barcelona, y tuvimos que tomar otro, a Valencia donde pasamos la noche en el aeropuerto y de madrugada tomamos un bus a Barcelona donde después de almorzar volvimos a Chile, obviamente pasando por dos escalas: Rome y Sao Paulo.
Tras este aglutinado viaje me doy cuenta de que el mundo no es un pañuelo, y de la increíble capacidad de adaptación que tiene el ser humano a las zonas horarias, los viajes, los lugares, las personas, las costumbres, los olores, las comidas y... en general a los cambios.
Ahora siento que tengo tanto que contar. Pero no tengo fotos porque se me quedó la cámara con tarjeta y todo, en algún avión (supongo) así que tendré que hacerlo de a poco, lenta y descriptivamente.
Salu2.
continúa...

8/27/2008

Para quejarme está el blog. :P

Como en ciertas películas de Renée Zellweger (Jerry Maguire, 1996 o Bridget Jones's Diary, 2001), hoy padecí de ciertos inconvenientes.
Primero me devolví del ascensor a buscar la llave de casa que en realidad la tenía en el bolso. Luego me fui en un colectivo hasta Alameda, caminé a la parada del micro, hice la cola y entonces descubrí que lo que había dejado en casa era la bip.
Llamé a casa y me puse de acuerdo para que me la alcanzaran. Llamé al colegio para avisar que llegaría tarde. Me devolví en los mismos colectivos en que me fui hasta Alameda, ahora sólo hasta el metro. Ahí me pasaron la bip. Entonces "para ganar tiempo" no tomé el metro (tendría que combinar de nuevo), sino que caminé por Catedral a tomar el micro, iba bajo la lluvia cuando ¡plaff! un simpático automovilista (una bestia) me dejó totalmente mojado mi lado izquierdo, lo que sentí como
un balde de agua fría directo a la cara, y si llegó a mi cara, era que me había mojado toda. No quise ni ver. Increíble que parezca no sentí rabia, seguí mi camino.
Tratando de sacar un pañuelo desechable y caminando sobre la rejilla del metro, éste, con su aire caliente, me volteó por completo el paraguas, haciéndolo incontrolable. Por algunos segundos me sentí derrotada. No hoy, no ahora.

Minutos después estaba sobre la 306 que olía a quemado, secándome la cara, la oreja y el pelo, con un pañuelo que iba quedando algo gris, pensando en lo asquerosa que debía estar esa agua, sintiendo frío y con un miedo fatal... no sabía que más me podía pasar. Además no tenía ni siquiera un espejo.
Con 45 minutos de retardo entré al salón y fingí, los 45 que quedaban, que nada malo había pasado. Mas bien, olvidé todo lo sucedido. Respondí preguntas, resolví dudas, di ejemplos y me paseé... porque eso es lo que hago. Siempre pensando cuando sabré si se acabó la "mala racha", porque siempre hay que tener en cuenta frente a cualquier eventualidad, que puede venir una peor.

Ahora me muero de ganas de contarlo todo, y kgarme de risa.

8/11/2008

Herencia intangible

De pronto soy él. Estoy en su lugar y "sufro" sus mismas actitudes, aquellas que tanto criticamos, son mías, se apoderan de mi cuerpo como alma en pena que busca vivir, y veo en cada uno de mis movimientos y acciones las suyas. Y es entretenido, delirante, absorbente. Me hace conocerle más y entenderle. Pero ¿quién me entiende a mí ahora?... estoy aquí, en la cocina, después de que todos se han largado a dormir o trasnochar en sus quehaceres, haciéndome una ensalada de cochayuyo.
Estoy saciando un antojo, tan mío como mis reflexiones, tan incomprendido como él cuando llega a desafiar lo que hay para cenar trayendo su propia "golosina" y se la prepara en soledad mientras los demás le "damos la espalda" y le despreciamos con la actitud.
Ahora soy yo, que en la sombra, del que ahora es mi hogar, elijo un momento de soledad y preparo mi cochayuyo con cebolla y cilantro, y sé que los demás piensan que no es rico, sino al contrario, y sé que repugnarían ante él y para mí es tan preciado con su hermoso color café adornado de verde.
Y eso no es todo, el cilantro lo he tenido que buscar cuidadosamente entre las hojas muertas del atado, he tenido que rescatar "con pinzas" aquello que servía, todo por un exótico e incomprendido placer culinario.

Es el fenotipo que condena.

6/02/2008

flickr's chilensis

de creaciones estilosas...

gorro bordado!, originalmente cargada por *unadani.


gorro bordado!, originalmente cargada por *unadani.



Abriga, originalmente cargada por zurZa.



Gata Colomba, originalmente cargada por Ticha PitRufina.


Gata Colomba, originalmente cargada por Ticha PitRufina.



bolso flores corazon, originalmente cargada por nubes de plastico.


bolso flores corazon, originalmente cargada por nubes de plastico.



wiii!!, originalmente cargada por ameliechucky.

wiii!!, originalmente cargada por ameliechucky.

regalo para un beibi, originalmente cargada por A mano.


regalo para un beibi, originalmente cargada por A mano.

5/15/2008

Creación chilena, artesanía nacional

Esta figura de madera la compré en una feria artesanal de Temuco en el mes de febrero (la misma donde vendió Karla nuestras carteras).
Es de Mónica Vásquez, de Nueva Imperial. Lo entretenido es que se le saca la base y entonces, emulando una matrioshka, se repite. Es muy tierna y pequeñita.

Este "feroz" tiburón de esponja lo compramos en Santiago, específicamente en la Alameda, afuera de la Biblioteca Nacional. Lo más genial es que el artesano a tijera y pegamento, estaba haciendo sus personajes, ahí mismo en la calle. Te comprabas el títere "en la puerta del horno".

5/07/2008

SELECCIÓN MÚLTIPLE

(de recuerdos)

Una de mis primeras cartas fue de mi padre. En ella, él se justificaba porque la distancia no le permitía asistir a mi primer día de clases. Además, me deseaba que me fuera muy bien en ese nuevo mundo que me disponía a conquistar.
De mi primer año en la escuela, junto a la “tía” María Cristina, tengo vagos recuerdos. Muchas veces éstos son resumidos en verdaderas constelaciones emocionales más que imágenes como tal. Recuerdo por ejemplo, que salí de candidata a reina, pero lo que recuerdo en realidad es que, en mi interior deseaba profundamente que ganara Natalia porque para mí era la más bonita, con su pelo negro y ondulado.
De rey feo elegí a Andrés, el mellizo más revoltoso, que se tomaba mi leche y me daba sus galletas. A Augusto, la “tía” Cristina le dijo que al año siguiente le tocaría.
Recuerdo también los dictados de sílabas. La “tía” Cristina leía palabras marcando las sílabas con las palmas y nosotros dibujábamos una raya por cada sílaba que oíamos. Al final me enorgullecía tener todas las palabras buenas. Igual que el día de las líneas diagonales en el cuaderno de apresto. A todos les quedaban unidas hacía abajo formando una diagonal grande, y no lograban hacer las hileras verticales de rayitas diagonales, alternadas por hileras verticales de cuadros vacíos, entonces la “tía” Cristina me invitó a “explicar” puesto por puesto a mis compañeros. Fue muy emocionanate.
Recuerdo que una vez falté a clases y me sentía inquieta. Mi mamá me dijo, que después del doctor debíamos pasar a hablar con la “tía” Cristina para explicarle mi ausencia. Entramos en la sala, y ya desde la puerta, se sentía esa mezcla de polvo en suspensión, aroma a vainilla de la leche y las galletas de cereal.
Mientras ellas hablaban, a mí se acercaron algunos niños para saber por qué recién llegaba y, cuando mi mamá y la profesora se despedían, les pregunté si ahora me podía quedar. Ellas se miraron con una sonrisa, ya no había nada que hacer, me había perdido un día de clases.
Y por supuesto recuerdo el “ene tene… tene tene tú, las manzanitas las repartes tú” que se cantaba antes de repartir la fruta que todos llevábamos y la “tía” había picado para que todos tocáramos de todo.
En primer año éramos catorce alumnos, sólo tres niñas. La profesora tenía aspecto de señora (no como la “tía” Cristina que tenía cuerpo de bailarina). Su nombre era María y la recuerdo bastante poco. Aquí nuevamente me escogieron de candidata a reina, pero yo dije que ya había sido y la profesora me preguntó si le daría la oportunidad a alguien más y escogimos a Carolina R. Augusto el mellizo postergado, se decepcionó.
La profesora, quién no sabía del acuerdo del año anterior sino hasta después del enroque entre candidatas, inventó un acto sobre “Los tres alpinos”, donde yo era la princesa (con el mismo vestido de reina del kinder) y Augusto era el alpino más chiquito. El que trae un ramo de flores.
No sé si quedó conforme al fin, pero encuentro que la profesora fue de verás ingeniosa, pues sólo de grande me di cuenta de que el acto era un premio de consuelo.
En cuarto básico dejé mi adorada escuela. La dejé con sus anchas y altas puertas de hierro, con el olor a parafina de sus pasillos, con las barras del patio, con su polvoriento gimnasio, con sus sauces llorones, la dejé con sus cielos rasos tan altos, con sus gruesas paredes y con su profesora de inglés que cantaba tan bonito. La dejé y la dejé y pensé que nunca la volvería a ver.
A quinto llegué a una escuela más chica y desaliñada. De cielos bajos, pasillos estrechos, puertas livianas y patio pavimentado. Pero con el mismo olor a polvo y parafina.
La profesora Julia era muy estricta para algunas cosas, pero la calidad de sus alumnos era demasiado baja y ella lo hacía notar. Le encantaba pedir los verbos en cualquier momento. Era un asalto el que sufrías en plena concentración. Segunda persona del plural del pretérito perfecto del verbo huir… te asechaba de improviso. Pero ella tenía un problema grave de favoritismo, y sabías si le caías bien, en la medida en que más te interrogaba. Aquellos a quienes no consideraba, nunca les exigía mucho.
Diría que en esa escuela me dediqué a cantar en los actos de día lunes. Debo reconocer que mi primer canto fue un fracaso, pues a mis diez años elegí una canción infantil y eso no era lo que esperaba el alumnado. Después muchos compañeros se contagiaron y en sexto o séptimo año éramos el curso que más cosas preparaba para los actos de toda efeméride conocida.
Cuando pasé al liceo me encontré de nuevo con Carolina R., sólo había estirado, seguía tan flaca como a los nueve años y tenía al mismo buen humor. También me encontré con Jonathan L., el eterno mejor alumno de la clase en mi primer ciclo, con Carlos S., el mejor en mi curso en la segunda escuela y con los mellizos.
Jonathan tampoco había cambiado su manera de ser, de seguro había sido el mejor compañero como desde kinder. Los mellizos no estaban en mi jornada así que nunca pude saber si seguían teniéndose rivalidad.
Mi profesora jefe de enseñanza media lamentablemente tenía poco carácter, era muy emotiva y en su clase había siempre mucho ruido. Recuerdo un día en que como siempre, hablaban todos a la vez y ella discurseaba sola y, entre murmullos sofocantes, oí que dijo algo sobre una poetisa que se suicidó internándose en el mar y por inercia dije Alfonsina. La profesora sonrió radiante, pues alguien le ponía atención.
En matemáticas, durante el primer año me tocó Matamala, un profesor que se pasaba gran parte de la clase hablando de sus correrías adolescentes y al final, explicaba un par de ejercicios para la clase siguiente. Con él no aprendí nada, al contrario me fue muy mal, en cambio, comí muchos chocolates, porque tenía la manía de enviar a comprar algo al quiosco a quien sorprendiera conversando. Al final de la clase sorteaba las golosinas recolectadas y, si salía sorteado alguien que no había asistido, me tocaba a mí porque había parecido estatua toda la clase.
En arte, durante los dos primeros años, nos tocó una profesora muy menuda y de nariz muy respingada, que nos hacía hablar muy alto y modular muy bien. Era muy mañosa, por todo ponía problema y manejaba el arte como mucha disciplina. Que los bordes, que las medidas, que la exactitud del trazo. Todo tenía una regla, un principio, una acotación. No había libertad alguna con ella. Por su apariencia física tan pequeña y estirada, la llamábamos “laucha pituca” y en cuarto medio, participando de su taller de historia del arte, me enteré que toda su obsesión por la modulación era porque padecía de sordera.
Cuando salí del liceo, volví a entrar a Marcela paz, mi primera escuela. Ahora estaba convertida en liceo técnico profesional femenino. Entré, para buscar la sala en que tenía que dar la prueba de aptitud académica y los recuerdos me acosaron como fantasmas embravecidos, se agolparon sobre mí y hasta hoy no los había escrito, no los había oído.

3/31/2008

Aquí estoy... sigo viviendo.

Me está gustando mucho esto de estudiar pedagogía.
Mi práctica (no es como docente, no se espanten) me toca en un liceo de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, ahí me estoy familiarizando con el ambiente y bueno, es un ambiente algo extremo el que me ha tocado y parece ser que eso me hace sentido.
En fin... si me tomo estos minutos para escribir es porque uno de mis trabajos consiste en escribir en un wiki.
Es un trabajo grupal de discusión que tiene por finalidad elaborar un artículo sobre educación, que al estar en un soporte virtual, está abierto al mundo y aquí es donde entran ustedes, y es que quiero pedirles que cuando lo incluya aquí como link, lo visiten y si las neuronas l@s acompañan, opinen, sobre todo quienes hayan paseado junto... o se hayan sentado frente a Piaget, Vigotsky, Skinner, Carr, Dewey, Freire, Rousseau...(+), o sea, sepan algo sobre teoría de la educación.
Estén atentos a el link que seguro además de dejarlo en el costado izquierdo del blog, lo voy a publicar como entrada.
Salu2.

3/27/2008

EGOCENTRISTA:

Quien pide el ascensor y cuando éste se abre, está plantado impidiendo la pasada, porque cree que si el ascensor se abrió es sólo porque él lo pidió y no dimensiona que pueda ser por ejemplo, porque alguien más venga bajando.

IMBÉCIL:

Quien (egocéntrico) viendo que el ascensor trae a alguien más dentro, no se quita de la puerta e impide la pasada, lo que demora el curso natural de las cosas.

ESTRESADO:

Quien al verse encerrado por 15 ó 30 segundos, le dice: Imbécil, al imbécil.

OCIOSA:

La que saca todas estas conclusiones cuando debería estar leyendo "Emilio o de la educación".

3/18/2008

8 cosas para hacer antes de morir (ni modo)

Esto va sólo por la invitación de Colomba.

La reglas son:
1.- Cada jugador comienza con un listado de ocho cosas que quiere hacer antes de morir, no importa las que sean, pero ocho.
2.- Hay que escribir esas ocho cosas en su blog, junto con las reglas del juego.
3.- Hay que seleccionar a ocho personas más, invitarlas a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
4.- Es importante no olvidar dejar un comentario desde donde nos invitaron a jugar.

Esto es como soñar despierto y tener el mal gusto de publicarlo, pero en fin...
  1. Conocer el cementerio general y en general la mayor cantidad de cementerios.
  2. Hacer clases aunque sea una vez pero en un liceo técnico profesional.
  3. Repetir la experiencia de realizar un desfile.
  4. Darle una hermana o hermano a Darío.
  5. Hacerme de una tienda virtual.
  6. Vivir fuera de Santiago, lejos de Santiago y en tierra firme algunos años.
  7. Aprender a bailar la cueca.
  8. Aprender a nadar.
No nomino a nadie por 3 razones: tenemos más o menos los mismos conocidos y seguro se repetirían, me carga enviar spam y cadenas por email y esto lo considero parecido, me da lata.

3/14/2008

Un dulce desafío o Susto de Ticha

El martes volví a clases (vespertinas). Se que para muchos volver a estudiar después de algunas primaveras puede ser menos impresionante que para otros. Habrá quienes tienen magíster o diplomados o quizá que más. Quienes nunca han parado de estudiar o quienes entraron a trabajar y nunca se plantearon "retroceder en el tiempo".
Bueno, yo soy... "ninguna de las anteriores". La verdad es que el 2003 me convertí en Diseñadora y ese mismo año trabajé haciendo clases a mujeres adultas por un semestre, realizando una pequeña colección en telar mapuche junto con mi amiga Heidi, y, al año siguiente intenté estar de secretaria de un "empresario de eventos" y ex militar, pero no resultó y terminé de artesana en una feria (de lo más entretenido).
El 2005 llegué a la capital, busqué trabajo al comienzo con ahínco y luego con poco entusiasmo. Conocí muchas "agencias" publicitarias y de diseño, unas más precarias que otras. Me aceptaron en un canal de televisión (de cable) y luego no me atreví (me da vergüenza reconocerlo).
Así llegamos al 2007 en que le escribí un correo a mi amiga Karla con la intención de llevar a telas sus ilustraciones, ella aceptó enseguida, cosa que me sorprendió. Hicimos 16 exclusivas carteras. No las mejores, supongo, sino las más lúdicas. Sí, porque jugamos, compartimos, nos conocimos mucho.
Cuento corto, ella me contó de la carrera Pedagogía para profesionales
de la Universidad A. Hurtado. Yo recordé entonces mi trauma "infanto-adolescente" que dice más o menos así: ¿Por qué si jugué a la escuela por años y fui la profesora (jugando) de mi hermana y muchos primos, así como de mis muñecas, a última hora opté en primer lugar (de la cartola) por Diseño y no por Pedagogía en biología?
Y sin reflexionar mucho dije: me apunto. Y aquí estoy enfrentando mis miedos o fantasmas o dudas o no sé como llamarlos. Enfrentando un pasado no vivido, volviendo en el tiempo, llegando un vacío con la incertidumbre normal de las cosas nuevas aliñada por la sensación de estarle ganando un "gallito" (torciéndole la mano) al destino.
Además necesito urgentemente una niñera por un día a la semana (es con práctica todos los semestres la cosa) y no la vislumbro aún. Por otro lado está el que mi práctica me tocó no sé bien donde, pero es a la %&$ y no debo llegar tarde, o sea, saldré de casa antes del amanecer y ¡ay!.
En fin, este año parece que me quise tomar una exquisita y enorme margarita (con limón de $2000 el kilo) mientras intento manejar un vehículo (en el supuesto de que tengo licencia) o mientras intento conducir la máquina de coser por una línea larga y recta.

3/10/2008

The Afternoon Stroll Collage


Collages, muñecas y otros juguetes muy retros he descubierto se pueden ver en el flickr de j.m.aranez.
Son todos muy hermosos, coloridos y con un oficio extraordinario (ni una hebra de más, ni una de menos).
También tiene blog.


Cargadas originalmente por j.m.aranez

3/02/2008

Del 10 al 15 de Febrero

Después de nuestro acampar en familia los días 4 al 8 de febrero, relatado aquí, y tras el regreso de mi esposo al laboro en Santiago, con mi mamá, mi Darío y mi hermana (y su novio) nos fuimos al tradicional paseo a la cabaña en "Las Brisas del Budi".
Como este es un paseo que realizo desde los 12 años, casi todos los veranos, no me apetece relatarlo, por lo cual sólo hice un video con algunas fotos. Sólo voy a explicar que desde el día 12 se integraron una hermana de mi mamá y dos primos de mi Darío.
La música se la pone cada uno de ustedes.

video
Para quien quiera ver todas las fotos en una mejor calidad y con nota explicativa al pie, igual que las del paseo anteriormente posteado, están en Ringo.

2/27/2008

La voz de la pintora

Llegó como para las tres de la tarde, traía una maletita de plástico transparente con brochas, huaipes y otras cosas. Vestía un mono corto y encima una casaca. Sus piernas eran muy estilizadas y ella en general era muy menuda y frágil. Era domingo y antes de que le preguntara nada, mi esposo se adelantó y dijo: señorita pintora… pase. Ella asintió con la cabeza. Él le mostró los bordes que debía pintar. Siempre alrededor del techo, en el salón y dos pasillos.
Empezó por un pasillo, lo que la llevó al salón justo cuando estábamos reunidos tomando nuestro aperitivo. Ahí la observé, la observamos. La delicadeza y precisión de todas sus acciones nos cautivo. Ya no llevaba nada sobre el mono y su figura se hacía más contorneada con ese enterito azul abotonado desde entre sus pechos y hasta bajo el ombligo, y sus piernas, brazos, cuello y pies desnudos.
Pronto su trabajo se convirtió en un estupendo espectáculo, ideal para la hora del relajado aperitivo. Era verla tomar la escalera, cerrarla y moverla justo donde la necesitaba, subir cuidadosamente con la botella de yogurt contada en una mano y la brocha en la otra. Una vez arriba parecía que sus piernas se estiraban y todo su cuerpo se tensaba. No derramó ni una gota de pintura, tampoco movió escandalosamente los muebles de arrimo, ni tapó todo con papel de diario. Sólo se manejó con su escalerita y una hoja de diario que fue trasladando cuando reemplazaba la escalerita por el mueble de arrimo de turno.
Estuvimos horas conversando y a la vez, los tres, mirándola sin perder detalle, hasta que en vez de mover un baúl para ubicar su escalerita, la puso encima. Entonces pensé que se mataba, pensé pobre mujer, es muy frágil y menuda y delicada, si se cae no quedará nada de semejante criatura. Pero no fue así. Puso su escalerita, la acomodó, subió cuidadosamente a ella, siempre con las manos ocupadas, y una vez que estuvo arriba en cuclillas, enderezó sus piernas, alzando su cola a los cielos, con la misma gracia con que hacía todo. Era como un espectáculo televisivo, con su toque lascivo.
Fue ahí que noté la baba en el rostro de mi esposo y de mi hijo. Entonces todo se volvió molesto en ella. Y me sentí desgraciada, ella era tan delicada y elegante como yo, pero era útil. De ahí en adelante sólo esperaba deseosa el momento en que terminara su trabajo. El momento llegó y la pintora se fue, y yo pude descansar.
Al día siguiente todo había vuelto a la normalidad y yo estaba admirando el jardín cuando, como a las doce treinta de la tarde, la veo aparecer y con otro maletín. Corro a su encuentro y le voy a preguntar si tuvo algún problema con el pago, cuando suena mi teléfono, es mi esposo, que me pregunta si ya llegó la pintora porque quedó de ir a esa hora a cambiar una llave de agua en el baño principal. Sólo dije sí.
Entonces ya no le pregunté nada, sino que la tomé de un ala y la instalé en el baño, mientras antes terminara, mejor.
Sin embargo, mi esposo vino al como nunca al medio día y ella aún no acababa. Él entró al baño y le dijo no se apenara y siguiera trabajando. Y yo al no entender el porqué, sentí que se me escapaba el alma del cuerpo, pero en realidad fue mi moral la que salió volando.
Almorzó con nosotros y por suerte no abrió la boca más que para comer.
Luego en la tarde terminó y se quedó en el patio hasta que mi esposo regresó. Entonces si que me sentí de nuevo feliz. Por fin se iría con todos sus overoles, sus maletas plásticas, sus habilidades y sus destrezas. Pero no fue así, sino al contrario.
Junto con mi esposo habían llegado unas cajas de cerámica. Y resultó que ella se quedaba a dormir porque vivía muy lejos y al día siguiente a primera hora empezaría a cambiar el azulejo roto, pues no sólo cambiaría ese, sino todos los que estaban en línea con él, alrededor de todo el baño.
Sentí que moría, un calor intenso me sofocó y ya no pude dormir en toda la noche esperando el momento en que mi esposo se saliera de nuestra cama al encuentro con ella. Pero eso nunca sucedió. En cambio, yo me quedé dormida en la mañana y no le pude hacer el desayuno a mi esposo y, cuando llegué a la cocina, ambos terminaban de desayunar.
Así continuó mi calvario y mi sueño durante todo el resto del día. Hasta que al final de la tarde me dormí en el salón. Desperté y eran las diez de la noche. Corrí al baño y ahí estaban. Los tres, reían mientras ella les enseñaba a poner los azulejos. Lo peor era no poder evitar ver mi horrible cara de recién despertada y humillada, en el espejo en la entrada del baño, la misma que ellos estaban viendo reflejada. Supongo que los espanté porque la clase acabo y ellos, mi esposo y mi hijo me invitaron a que fuera con ellos a comer algo.
Esa noche al fin se fue, de cheque en mano y todo. No quise ni ver cuantos ceros tenía el cheque porque prefería todos los ceros del mundo en sus manos a volverla a ver cerca de nosotros.
Decidí que desde ese momento me haría cargo de todo en la casa, nunca más ni una ampolleta permanecería quemada más de quince minutos.
Pasaron meses de tranquilidad y normalidad. Cuando se calló una cerca del jardín, no había llegado al suelo cuando yo ya había llamado a Don Manuel. En fin, la pesadilla había quedado atrás.
Llegó el cumpleaños de mi esposo y me quise dar una licencia. Me fui a su oficina con un hermoso regalo. Sabía que Daphne, su secretaria, sería mi cómplice si me veía llegar sin aviso. Entré al hall principal, de ahí directo a su despacho y en la antesala de éste, estaba Daphne. Fue verla y reconocerla. Ella se enderezó, me saludó y ahí supe cual era la voz de la pintora.

2/25/2008

Mi noche de festival!

En honor a la verdad no me había acordado del festival de viña, sino seguro algo le habría mirado por iniciativa propia, para mantener la tradición.
La cosa es que fuimos a Rancagua a dejar a Darío que no quiere quedarse con las ganas de pasar parte de sus vacaciones allá, y mi suegro puso el festival, así que me quedé mirando.
Era la cuarta noche y la primera sorpresa que me llevé fue que el BAFOCHI interpretó una parte de "Gracias a la vida" igual a como la vi en el documental "Viola Chilensis". No sé, será el mismo coreógrafo... igual fue una buena sorpresa.
De pronto aparecen los animadores, por suerte para mí ya no está la Bolocco y sus entradas circenses, en cambio, apareció un Sergio Lagos a rayas, mezcla de "Che copete" (de Pepo) y "Robbie Rotten" (de Lazy town).






Anunciaron a Nelly Furtado, y yo en mi memoria tenía a la Nelly del disco "Whoa Nelly", una mujer joven, casual, casi deportiva y muy morena y en cambio, se instaló en escena una "vieja", más parecida a Eva Perón que a mi recuerdo.
Con un vestido "cincuentero", lleno de drapeados, unos tacones altísimos, un peinado rígido y unas joyas con las que parecía estar diciendo: ¡hey miren, soy la que cobró más caro por venir a cantarles!, o... ¡aprendan tercermundistas lo que es glamour! (en ese sentido fue realmente una buena lección para la manga de mujeres "rasquelis" que siempre aparecen luciendo sus "encantos" es estos eventos).
De a poco fui asimilando la nueva Nelly y asociando la experiencia a cuando has dejado de ver a un primo menor y ocho años después te encuentras con una metamorfosis que te parecía imposible y, lo que en un primer momento me produjo un rechazo, se convirtió en una exquisita trasgresión con la que en realidad sentía mucha afinidad.
Era verla y pensar: Nosotras podemos hacerlo todo y sin bajarnos de los tacones, o: No necesitamos mostrar sobre la rodilla (o hasta el ombligo con el escote), sino tener carácter para seduccir a una multitud de babosos.
En fin, su osadía en cierto modo me subía el autoestima porque ponía la delicadeza y la elegancia por encima de la vulgaridad que en Chile conocemos por glamour.
Entonces su vestido "cincuentero", pasó a ser un vestido en extremo elegante, de un color amarillo puro, típico en personas desprejuiciadas, creativas y seductoras. Y los accesorios un símbolo de poder. Como la estúpida corona en un rey o los graciosos cuernos en un vikingo.
Bueno, quizá en ocho años más se haya tomado una "cachantún".
foto: http://www.elsiglodetorreon.com

Y cuando creía que nada me podría sorprender más, aparecieron los niños de Amango (jajajajaja) con unas ropas (jajajajajaja)... pobres criaturas. No sé quien las disfrazó.
Para colmo "como que cantaban", pero todo mal y "como que bailaban" pero cero creatividad y cuando les pidieron "bis" repitieron lo mismo. Claro que, ellos felices así que lo demás está demás (jajajaaja).
Por fin, intenté ver Calle 13 porque recordaba que algún periodista había dicho algo sobre "la profundidad del mensaje de sus letras", y resulta que parece que la cosa era saber jerigonceo porque no se les entendía nada, para colmo las pocas rimas que le entendí, no me parecían coherentes... más bien se parecían a las de Arjona, o sea, se comparaban a la creatividad de un pre-escolar... algo como: "que dirán en el vaticano, arriba el artesano". No sé. Mejor me fui a dormir.
Punto aparte, pero relacionado, anoche mientras veía "El final de la Inocencia" (Mauvaises fréquentations) una película de JEAN PIERRE AMERIS, caché que mi esposo casi no se rió con "el profesor Solomón" lo que en realidad me hace gracia.

2/22/2008

Chilectra y su ¿reliquidación?

Alguien sabe qué significa y por qué lo cobran.

En la cuenta de Chilectra me aparece lo siguiente:
(1) Cuota Nº 1 de 3 de Reliquidación. Art.171 DFL 4/2006 $1.144

Y luego abajo más chiquito lo "explican":
(1) Reliquidación de acuerdo al art. 171 del DFL Nº 4/2006, Ley General de Servicios Electricos
Total facturado $31.899
Total refacturado $35.210
Diferencia $3.311
Intereses $121
Reliquidación a cobrar en 3 cuotas de $ 1.144

Pregunté al 6900000 y me dijeron que es el alza del 1 de noviembre que ahora nos la van a cobrar a todos. Por esto quiero saber si a alguien más le aparece o si bien alguien tiene una respuesta mejor.

2/15/2008

Paseo del 4 al 8 de FEBRERO

Para leerlo como fotonovela, pinche estaa foto:

Salimos de Temuco y antes que todo conocimos el “by pass”, porque lo tomamos equivocadamente y en vez de partir hacia el sur, llegamos a Lautaro y tuvimos que pagar peaje para ingresar a Temuco, tomarlo nuevamente en dirección opuesta y por fin, dirigirnos hacía Freire, desde ahí a Villarrica, donde nos comimos unos helados artesanales con sabores a murtilla, cerezas del bosque, ¡mmmh!!! exquisitos.
Por Pucón pasamos sin mirar a nadie y en Caburgua visitamos la Playa Blanca, donde abrimos la puerta trasera del jeep y todo salió disparado, y un saco de dormir por su condición tubular, corrió ladera (polvorienta) abajo. Habría llegado al agua, de no ser por Darío que con sus cañuelas flacas lo alcanzó.
Desde Caburgua nos fuimos al Parque Huerquehue por un camino con unas curvas de "puta madre", ahí buscamos infructuosamente camping. Resultó que los lugares recónditos que mi esposo había encontrado en el mapa, estaban archipoblados de turistas. Debimos devolvernos hasta el camping Rapa Nui, que también quedaba al lado del lago Tinquilco, pero no tenía playa, pero si una hermosa vista. Era un camping bastante bien equipado, sin mayores comodidades, como el clásico enchufe por sitio, pero con buenos baños.
Nuestra primera excursión fue al Parque Huerkehue y no estuvo exenta de "por menores" pues una vez empezado el "camino" tipo rally que te deja en la entrada del parque (estacionamiento La pulguita), nos encontramos con un furgón que no podía seguir adelante y tuvimos que hacer el rally en reversa (de cola), yo no quería ver cuando cayéramos cuesta abajo, cosa que no pasó.
La cosa es que al final hicimos la ruta a la Cascada Nido del Águila y no la de Los tres lagos por una cuestión de tiempo. Poca experiencia, supongo. El trayecto por dentro del parque, antes de elegir la ruta, es genial, con árboles inmensos, casi imposibles de ver enteros y vistas al lago muy bellas. Con vegetación típica y olor a tierra mojada. De vuelta hasta truenos nos tocaron, pero fue una tormenta de "mucho ruido y pocas nueces", o sea, muy veraniega.
Después de la segunda noche en el lago Tinquilco, nos fuimos en busca de los saltos, no sin antes ir de shoping a Pucón, para poder hablar por teléfono (ENTEL no tenía señal en ninguna parte casi), adquirir algo que suavizara nuestro suelo al dormir y tomar once.
Esa noche nos alojamos en el Camping La China. Necesitarían estar ahí para sentir lo que sentí. No había nadie más en el camping, el sitio estaba al medio, entre el río Palguín y un cerro en una soledad absoluta, bajo árboles inmensos y como alguien dijo: “bajo el cielo infinito”. En un silencio terrible que invitaba a imaginar demasiado, para una, que tiene viva la imaginación ese lugar despertaba hasta los demonios más ocultos. El baño, un asco.
Al día siguiente conocimos el salto del mismo nombre, Salto de La China (que era como nuestro patio interior). Lindo, largo y delgado como nuestro país, colgaba desde el medio de un coliseo de vegetación. Excelente, además se han dado el tiempo de hacerle caminitos de llegada por todos lados. Estupendo para los niños. Pero el agua más helada que…
Como broche de oro conocimos el Salto El León, grande y mojado, te ducha gratuitamente. Lo malo, el cuidado de los dueños de la entrada que cobran $2000 por persona, pero no tienen nada atractiva la pasada, hasta madera aserrada se ve en el camino (después escribiré más).
Y luego de almorzar visitamos el Parque Nacional Villarica, originalmente la idea era llegar al glaciar que yace arriba, pero no nos dio el cuero, pues había que hacer todo el trayecto a pie ya que el puente de la entrada está cortado (igual hay quienes lo cruzan) y sólo disfrutamos de un lugar precioso, cordillerano y sin mayor intervención humana en su vegetación.
De vuelta pasamos al Salto El Puma, con sus caminos juguetones realizados por algún ser creativo que hasta le ponía nombre como "paso del gnomo" y vimos dos saltos cortitos antes, La alegría y La intocada y El Puma en cambio, sólo lo vimos desde arriba, algo que te hace sentir gigante, al estar al borde del acantilado y ver el vacío, los valles y la vegetación colgante. No deja de invadirte la curiosidad por seguir el agua, pero no tanto como para matarte.
El último día lo pasamos en las Termas de Palguín y Darío se atrevió a tirarse piqueros, a mí me tenía nerviosa, mientras el caía a la piscina termal una y otra vez en todas las posiciones posibles (no nos quedaban fotos). Muy relajante y como final de paseo, la mejor elección.
La vuelta a Temuco tuvo su matiz, pero sólo voy a resumirlo en que en Econorent, estaban tiritando en espera del jeep que lo entregamos algo tarde.
Al día subsiguiente nos fuimos a la costa con mi mamá y mi hermana, pero eso lo cuento otro día. Cuando ya esté en Santiago.

Por si quieren más info sobre los parques y cascadas:
http://www.parquehuerquehue.cl/
http://www.turismochile.com/
http://www.turistel.cl/
http://www.villarrica.com/

2/01/2008

Acá igual hace calorcito...

La verdad es que si aún viviera acá en Temuco creo que no tendría blog. Seguiría con mi cuaderno de antes.
Ayer jueves recién llegada acá me fui a acostar con mi hijo. Hacía 27 días que no nos veíamos. Despertó a las 10:30 y sus movimientos violentos me despertaron también. Me abrazó tantas veces y con tanto cariño.
Hoy estaba contento porque juntos pintamos un mueble de la bodega, y al final él ocupó el rodillo para las repisas del mueble y yo la brochita para los travesaños. Trabajo en equipo.
El domingo llega su padre y nos vamos a la aventura, a vagar por unos días... quizá al Parque Huerquehue, quizá a alguna laguna, quizá...
Sólo sé que voy a traer muchas fotos y mucho aire puro.

1/28/2008

Arritmia

Hoy desperté a las 6:30 como si hubiese dormido eternamente, o sea, muy bien despierta. Mi cabeza amaneció demasiado perspicaz e imaginando un millón de cosas.
Me quedé eternos minutos desarrollando una idea fija y sin lograr volver a dormir.
De pronto, la solución casi se dio, entonces vino la desesperación por no poder ponerme manos a la obra en seguida.
Debía esperar, mi hermana dormía en el living.
Eran las 7:00 y seguía igual, hiper despierta. Mi esposo no. Entonces me salí de la cama, fui al baño y de ahí salté para acá.
¿Podrá el escribir calmar mi ansiedad?… y de qué puedo escribir.
La verdad es que me es más natural cuando ando melancólica o con algún otro sentimiento antagónico a la ansiedad. Cuando mi cerebro trabaja al trote y no se tropiezan las ideas.
En este momento no sé cuantas palabras he resumido. He desayunado letras virtuales.
Busque mi biorritmo pensando que estaría muy disparada la línea cerebral, si este fuera de veras mi biorritmo debería ser así, pero al ver el equilibrio que muestra, se transforma en un garabato.
Entonces revisé mi correo y encontré que hacer mientras los demás se levantan, ya no tengo que forzarme a escribir… voy a responder los comentarios que tengo en mis álbumes de foto de Ringo.

1/18/2008

Y los deseos si se cumplen


Cuando adolescente decía: no debo pedir deseos porque se me pueden cumplir y de seguro no van a ser como los imagino.
La cosa es que el martes pasado se me cumplió uno y claro que tuvo pequeñas consecuencias no planeadas.
Hace un mes y algo atrás escribí el post CICATRICES que como siempre mezclaba varias cosas y terminaba con el siguiente párrafo:
Ahora tengo una pregunta para la gente ingeniosa ¿Por qué no existen las fruterías como existen las confiterías?
Lo único que ofrecen en los buses, terminales, paraderos, peajes y qué se yo, son pasteles, galletas, dulces chilenos, papas fritas y bebidas (incluyo ahora las playas con sus cuchuflies y palmeras). (...) Es una desgracia tratándose de un país agrícola y con una población poco saludable.
Y bueno, mi deseo fue cumplido, y en Patronato nos encontramos (Karla y yo) con un hombre que con un carrito vendía frutas. A $600 la bandeja de fruta picada con servicio, a $200 la rebanada de sandía y también tenía duraznos y cerezas, todo limpio listo para llegar y servir.
Parecía una excelente idea, y yo saltaba de alegría porque era lo que había imaginado, pero resulta que una se chorrea toda y se complica mucho, sobre todo porque el azúcar de la fruta se hace pegajoso. Lo que se vuelve un entretenido espectáculo para los transeúntes.
En fin, igual es estupendo comerse una fruta bajo 34º de temperatura y eso, ojalá se ponga de moda y todos cambiemos alguna golosina callejera por una fruta.

1/14/2008

Todo tiene un precio...

Es extraña la vida cuando no estamos completos. Eso es lo que me nace decir estos días que estoy sin Darío.
Debo reconocer que todo es más simple, no tengo la necesidad de cocinar en todo su significado… y los horarios los modifico a placer sin sentimiento de culpa. Coincidente con eso está que no he realizado un verdadero aseo hace días pues no tiene mucho sentido mientras el depa esté “patas arriba” (por la pintura) pero si Darío estuviera aquí, mantendría igual no más todo lo mejor posible para evitar que el despelote se junte con sus juguetes y eso.
En fin… supongo que el concepto de hogar adoptado por mí todo este tiempo no está tan en mi naturaleza como creía y en cambio, es más una escenografía para Darío.
Bueno…

Por un lado, me siento más libre. Libre por ejemplo, de salir de noche o salir a almorzar con alguien y luego quedarme vitrineando y terminar caminando calle Bandera de punta a cabo. Y de paso descubrir una calle Bandera (de Santiago) muy interesante.
Con un comienzo imponente, frío y gris, con aire acondicionado bajo la sombra de su elevada y formal arquitectura. Con transeúntes monocromáticos, delgados y estirados, siempre mirando al horizonte. De traje, con un celular en una mano y un maletín en la otra.
Luego, cuando cruzas Huérfanos, ves el inevitable ingreso de colores y formas nuevas. Más carteles, más variedad, más heterogeneidad en sus transeúntes. Personas más bajas, rechonchas y coloridas en el vestir se mezclan sin problema con los monocromáticos de más al sur. Aparecen las NOTARÍAS, el ex congreso y la Polla chilena de beneficencia.
Para terminar en una Bandera muy folklórica, pintoresca con una arquitectura muy manoseada, pintada, rallada y llena de información casi al extremo de ser chocante, repulsiva a ratos. Los bancos, las oficinas y los MUSEOS, han sido cambiados por centros de llamado, TIENDAS DE ROPA RECICLADA, botillerías, "picadas" y venta de plantas. Y los transeúntes somos ahora todos más bajitos, más cabizbajos y de vestuario colorido, así como también más morenos y gruesos.

Y por otro lado, me siento más vacía como si yo no me bastara para acompañarme, algo que casi nunca me sucede… es como si a la larga el sentido último de mi existir sólo fuera su existencia. Él, su ser, responde a la prostituida pregunta que dice: Cuál es el sentido de la vida. Pues creo que es perpetuarla, somos vida y estamos aquí para dejar a otro en nuestro lugar, al cual socializar, educar bajo nuestros paradigmas para que conserve nuestra especie, perpetuando nuestras creencias de toda índole.
Claro que probablemente se puede ser más ambicioso y esperar hacer carrera, tener éxito (¿?) y pasar a la historia por alguna cosa. Pero después que dejemos nuestro cuerpo, y seamos… que se yo qué ¿qué es lo que importa… los papeles que escribimos, el dinero que juntamos, los medios en que aparezcamos o la vida que perpetuamos?
Cada quien sabrá. Yo me despido y me voy a mis labores para olvidar que en cierta medida me siento sola.

1/08/2008

me atacan los cambios

El sábado 5 llegué sola a STGO. Es raro pero cómodo no tener a mi Darío dependiendo de mí...
Por un lado lo extraño, sus palabras, sus gestos, sus abrazos, sus dedos en la boca y mis gritos: SACATE LOS DEDOS DE LA BOCA!... por otro lado, no hay horarios fijos, ni necesidad de hacer almuerzo, nadie cambia de lugar las cosas como las dejo...
El domingo en un encuentro flash, descubrí a Lena... la mujer detrás del blog. Fue un encuentro breve, bajo un sol radiante. Con una Lena interesante, inteligente y de una mirada difícil de escudriñar y con una Ticha medio presente, medio ausente que se derretía de vuelta de una semana en el sur.
Ahora estoy en plan decoración. Ayer comencé a pintar la pieza de mi Darío. Por un momento me vi derrotada con tanto cachureo, pero al final lo empujé todo a un costado de la habitación y limpié una pared grande, la chica que envuelve el closet y media pared de debajo de la ventana, o sea, media pieza.
Hice la primera mano a las 11-12 AM y la segunda a las 16 horas. Pintar con rodillo sobre superficies sin accidentes, es muy fácil, casi relajante. Ahora hay media pieza pintada y media no.
Hoy a la tarde voy por la otra mitad de la pieza, donde hay un obstáculo... las repisas. Habrá que quitarlas. Uff!
...
Este año voy a estudiar, en la Alberto Hurtado.

El 2007 me inscribí en pedagogía para profesionales y tras pasar un par de entrevistas, me aceptaron para Educación Tecnológica.
Primero me metieron mucho miedo, con que éramos muchos los postulantes y que había que rendir pruebas, pero sólo pensé... que resulte lo que tenga que resultar.
Al final, no sé si éramos pocos pero en la primera entrevista me fue muy bien porque quien me entrevistó había estudiado en Temuco también y eso romió el hielo, entonces sentí mis respuestas muy acertadas. Lo noté en su cara. Las pruebas no me tocó darlas por la profesión que tengo y la segunda entrevista era más bien un trámite.
En resumen, sólo me queda pagar y comenzar a asistir en horario vespertino tres días a la semana. Además debo laborar en el área desde el primer semestre una mañana en la semana.

Debo confesar algo: No sé que me atemoriza más, si volver a la universidad o hacerle clases a niños, cuando sólo he enseñado a adultos que no buscan autoridad en mí.

1/02/2008

2008: FIRST DAY


vamos al cerro
Cargado originalmente por Ticha PitRufina
Después de una noche de comer, beber, abrazar y en fin trasnochar... se me ocurrió decirle a mis primos: vamos al cerro, y soberana fue mi sorpresa cuando me respondieron que bueno.
Dario en cambio, no quiso ir.
Al final, regresamos agotados, sedientos y hambrientos, tras subir y bajar el Ñielol de a pie.
De vuelta vimos al "Llaima en llamas", fue Alain que dijo: que nube más rara y ahí vimos que en realidad era humo que el volcán soltaba por su boca sin cesar.
Salu2.