Es broma, lo aclaro al tiro, no vaya a pasar como con "La tesis de mi tía" que era una forma de decir y se interpretó literal.Y bueno, anoche me dio un verdadero ataque de risa.
Encerrada en el baño iba a lavarme los dientes cuando una imagen, que en otro momento me habría hecho esbozar una sonrisa, me hizo estallar de risa por mucho tiempo, tanto que llegue a pensar que no podría controlarme. Las carcajadas se sucedían una tras otra, sin que yo me diera cuenta. Era como si estuviera poseída y una "risa con vida propia" se hubiese metido a utilizar mi cuerpo, para luego abandonarlo, cansado y atontado.
En fin... supongo que fue por ver una peli emotiva y no entregarme a las emociones como por lo general lo hago. Le llamaría "el desahogo orgásmico de mi cerebro", lo que no entiendo es por qué me castigó con abdominales.
La cuestión es que la imagen (que no voy a describir) que creó toda esta situación de ficticia alegría tenía relación con el metro y las dos muertes que hubo ayer.
Antes sólo morían en el metro los extremadamente endeudados y nadie tenía que ver el desenlace de los desafortunados. Hoy en cambio, nadie puede pensar en suicidarse en el metro, no tiene chiste, capaz que ni lo noten. Las personas caen como moscas en el agua, por asfixia ahí dentro.
Es cosa espantosa.
Yo digo que por lo menos podrían poner una advertencia "este medio de transporte puede resucitar el cardiópata que llevas dentro" o "no apto para: ...". Por último exijan un chequeo médico y todos con su ficha clínica colgada del cuello, que sé yo.Una cosa es segura, a mí no me va a ocurrir lo que anoche he imaginado.
Salu2.Actualizo:
Tras haber andado en las líneas 2 - 1 y 5 el martes y 5 y 1 ayer jueves, me quedo asombrada: "el metro sigue intacto", o sea, “asardinamientos”, enojos, desmayos y muertes, todo pasa sin hacerle nada. Es realmente increíble, no hay ni un sólo cambio. Mientras los buses y las micros del transporte público son rallados, destrozados, etc. El metro reluce como “nuevecito, de paquete” ¿Cómo lo hará? será algún tipo de pacto con el chapulín colorado... no sé, sólo sé que es un agrado subirse al metro durante el horario valle (no punta) y un viaje que se comienza al límite antes del horario punta, puede ser una inyección de adrenalina que sube el nivel mientras vez la inminente invasión de tu metro cuadrado.