1/10/2007

La Navidad ha vuelto a su bolsa

Llegué trasnochada y con la batería muy baja, como si no tuviera costumbre de viajar. La cosa es que permanecí sobre la cama casi todo el día hecha un nudo de nostalgias, mañas, molestias estomacales e inadaptaciones. Hasta que como a las 17 horas me desaté, me duché y me largué al centro. Volví justo cuando Jan estaba abriendo la puerta del dpto, o sea, como un ascensor después, y él pensó que andaba por el barrio.
Hoy amanecí tarde, con las pilas algo más recargadas y dispuesta a acabar con la entropía. Salí de la ducha directo a comprar Clorinda y otras cosas. Limpié la cocina, y el piso y el dpto. en general con la ilusión de ver todo más acogedor y menos abandonado. Si cuando llegué, Jan comía con un mantel dos tonos más opaco.
Después de eso me deshice de mi Navidad fantasma. Porque este año como el anterior, decoré lo que más pude, aunque con menos ilusión, para después salir a celebrar donde mis suegros. Bueno, ahora se veía mal la decoración navideña medio empolvada. Y el árbol, con varios porrazos encima, ya tenía los adornos por cualquier lado. Así que puse las bolas grandes en su caja, las medianas en otra, las figuritas de madera en otra, los adornos de paño con los tejidos en otra, en otra la guirnalda y en otra las luces, etc. Luego todas las cajas junto con las coronas, un aplique, velas y demás (árbol incluído) dentro de una bolsa grande, así la Navidad se vio reducida a una bolsa plástica que queda muy bien ubicada dentro de una gaveta, lista para el año próximo. Hasta la magia navideña cupo ahí dentro. Todo se vio comprimido a aproximadamente un metro cuadrado por 30 centímetros de fondo de prácticos y modernos envases.
En fin, chistoso pero cierto. Quizá llegue el día en que guardemos así las vacaciones. Por ahora me conformaría con un "mpX", que grabara nuestro pensamiento, sin tener que hablar, sino directo de la cabeza cuando redacto mientras camino. Para no demorarme tanto en volver a recordar mi redacción cuando estoy aquí sentada.
Ah! Y sean de cuanto sean las estampillas de un peso o más, siempre en una docena, tienen que ser doce.Buenas noches...

2 comentarios:

  1. Hola Ticha,

    Tal vez sería genial que existieran "paquetes para guardar momentos", para guardar emociones, vivencias, veranos, primaveras, fiestas nacimientos, etc.

    No me extrañaría que un día de estos salgan a la venta paquetitos para guardar intangibles.

    Saludos.

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  2. Vine en busca de algo nuevo, que no fuera ni navideño ni relacionado con este año.

    ¿Has caminado y sacado fotos y visto o escuchado cosas nuevas? ¿O todavía estás en Pitufilandia?

    Un abrazo.

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