3/21/2009

Vuelvo a tener perspectiva

El día que rodamos por la ladera felices, dejé mis lentes botados, volvimos una y otra vez a los sitios en que habíamos estado pero no los encontramos. A pesar de que hace tiempo sentía que debía cambiarlos, por lo desvencijado del armazón y porque mi vista no era la misma de hace años, igual sentí una tremenda frustración por mi estupidez de perderlos... por el absurdo de mi jugada, porque claro, es fácil olvidar un libro, una bufanda, u otro accesorio, pero los lentes ópticos no son un simple accesorio son un accesorio y una necesidad. Claro está, que un libro es más fácil de ver y en cambio, mis armazones eran realmente fáciles de camuflar en la hierba o los matorrales.
Por otro lado, por fin era libre de ellos y me sentiría obligada a reemplazarlos, pero el momento era el menos oportuno, nosotros dos sin pega estable y llegando a marzo que es tan complejo. En realidad era una irresponsabilidad de mi parte, pero accidental, o quizá inconscientemente a drede, nunca se sabe.
La cosa es que estuve prácticamente un mes sin lentes y ayer a las 19:00, los recibí nuevamente y mi vida volvió a tener perspectiva y dejó de ser una mancha difusa a lo lejos. Además como era de noche la definición de luces y brillos me dejó deslumbrada y lo único que quería era seguir caminando por las calles de santiago y disfrutando de los perfiles del mundo.
A pesar de tener más color, los nuevos lentes no son en realidad un diseño tan distinto del anterior, y es que una tiene sus gustos que no puede realmente mutar sólo por rodar cuesta abajo.

5 comentarios:

  1. Que grata sorpresa recibir tu visita despues de tanto tiempo!!!. Paso a dejarte saludos y me alegro que te des el tiempo de rodar por el pasto-dunas tan despreocupadamente. Los lentes los pudiste recuperar y el buen rato quedará en tu memoria.

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  2. Qué buenas fotos ... y los lentes nuevos son más bonitos... besitos

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  3. jajajaj, yo también he perdido mis lentes... y muchas veces, que bueno no soy la unica jijijij, bueno en realidad este accesorio muy necesario me hace mucha falta y te entendo, pero no hay nada mejor que rodar por unas dunas, que entrete, me imagino que dario lo disfruto muchisimo!!!

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  4. Me acorde de cuando compre mis primeros lentes, fue en santiago y tambien casi anocheciendo me los puse por primera ves, entonces la ciudad no tenía tantas luces como hoy pero igual era extraordinario distinguir cada detalle, y ver los perfiles de las piedras de las veredas.

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  5. jaja, mami ya las veredas no tienen piedras.
    :)

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